(Susan: tidad)


Habia nacido.* entre las lentejuelas de la noche, dejó de ser ceniza para luego empezar a contar el tiempo [se dedicó a cuestionar la sabiduría del caracol para luego convertirse en madera]. Floreció en otoño y ahora vive como las flores, que esconden lodo.

miércoles, 14 de enero de 2009

IV. mi Fuente

Talvez pienses que solamente me acerco a Ti cuando caigo, o cuando estoy en el suelo. La cosa aqui es que, siempre lo he estado. Los dos sabemos que no siempre he sido muy apegada a Ti, sin embargo tengo mis ratos y éstos siempre han sido muy gratos. No se me olvida todo lo bueno que has hecho por mi, y lo que sigues haciendo. Quiero agradecerte, porque la mayoría de las veces no lo merezco. Porque nunca dejas de confiar en mi, apesar de todo lo que te he fallado. Tampoco se me olvida lo malagradecida que he sido contigo, las veces que me he ido sin explicación, sin decir adios, que en realidad siempre ha sido un hasta pronto, o un hasta luego porque al fin y alcabo siempre regreso a Ti. No se me olvidan las veces que Te he negado, que Te he defraudado, que me he avergonzado de Ti, incluso hasta te he maldecido. No te miento, porque siempre has sabido que nunca cumplo mis promesas. Y cuando te pido perdón, me dices que no hay nada que perdonar. Perdoname..

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