(Susan: tidad)


Habia nacido.* entre las lentejuelas de la noche, dejó de ser ceniza para luego empezar a contar el tiempo [se dedicó a cuestionar la sabiduría del caracol para luego convertirse en madera]. Floreció en otoño y ahora vive como las flores, que esconden lodo.

martes, 16 de diciembre de 2008

II. Perpetua

Avecez siento que la encuentro (o que voy en camino hacia ella).
Deberian inventar letras para la tristeza, para la soledad, para la angustia, para la decepción.

"El que espera desespera" -

Efectivamente, ya me desespere.
Te conozco de hace casi 7 años (si mis calculos no fallan), no te vas y no te vas. En ocasiones te quedas a vivir aqui un tiempo. En otras [creo yo] encuentras una mejor víctima, la seduces (talvez nadie cae), quizas por eso siempre regresas. Al parecer te has empeñado en complicarme la existencia.
Siempre tuve algo con las 12:51 y creo que ahora lo entiendo: el peor minuto de mi vida. Ese momento en el que siento que nada vale la pena, no importa cuánto esfuerzo haya de por medio pues siempre estoy donde mismo: en el suelo. Permanecer perpetuamente inmóvil en una cama. Sin salir, sin comer, sin agua, sin todo, sin nada. Dejar atrás ese vicio de existir y abandonar mi religión a respirar.


El tic-tac me está matando y ahora si, creo que nunca lo voy a lograr. Por más que intento, no puedo evitar sentirme parte de nada ni de nadie. Es como si tuviera la incapacidad [que una vez me dijo un día] de poder mantener cualquier tipo de relación [de cualquier tipo] con cualquiera.

Apareciste antes de siquiera tener ninguna clase de dimensión de lo que era la vida. Antes de saber que existia lo bueno, lo malo, lo peor. Antes de todo. Cuando apenas me creaba el mundo con un par de muñecas, ahí fue cuando llegaste. Te me presentaste en muchas ocasiones, con muchas personas, con objetos, con sonidos, con sueños. Que ciega fuí, que nunca te ví. Espero no estar destinada a que vivas dentro de mi.

"Cuanto más lo reprimes, más presente está. Cuanto más lo vives, mayor es la posibilidad de trascenderlo."

Ahora de la manera más cordial me gustaría pedirte que te vayas. Que me dejes en paz, que te esfumes como yo lo intente hacer tantas veces y nunca pude, como nunca he podido. Huyo, me escondo, me esfumo, me consumo y luego me convierto en humo para de nuevo introducirme en tus fosas, dirigirme a tu pulmón y quedarme ahi a descansar. Ya no te necesito, nunca lo he hecho. Adios



Qué poco gozamos con lo que tenemos y cuanto sufrimos por lo mucho que anhelamos..

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